Cómo cuidar su kalimba para que dure mucho tiempo

La kalimba es un instrumento musical típico de la cultura africana cada vez más popular entre músicos y coleccionistas de instrumentos. Aunque la kalimba es una maravilla musical, requiere un poco de mantenimiento para que dure mucho tiempo. En este artículo aprenderás a cuidar tu kalimba para que te acompañe en tus escapadas musicales durante años.

1. Mantén tu kalimba siempre limpia y seca

Lo primero que hay que hacer para garantizar una larga vida a tu kalimba es mantenerla limpia. Echa un vistazo cada vez que toques y asegúrate de que no haya polvo, dedos grasientos, suciedad ni nada parecido. Una fina capa de polvo puede trepar por el llavero y acumularse con el tiempo, lo que puede provocar sonidos metálicos e impedir el funcionamiento de las clavijas. Utilice un paño suave para limpiar el instrumento de vez en cuando, y asegúrese de que está bien cerrado y limpio dentro de su funda. Aunque muchas kalimbas son impermeables, demasiada humedad puede dañar el cuerpo y las varillas. Si viaja mucho, asegúrese de que su instrumento tiene un estuche de calidad y mantenga siempre la kalimba alejada de la humedad.

2. Apriete los tornillos y sustituya las varillas rotas.

Las varillas de tu kalimba pueden dañarse fácilmente por las vibraciones y el estrés que ejerces al tocar. Al cabo de un tiempo, es posible que notes que algunas de las varillas están demasiado tensas o flojas. Cada mes o cada trimestre, comprueba la tensión de las varillas y aprieta o afloja el tornillo si es necesario. Además, si se rompe una varilla, tendrás que cambiarla. Si no quieres hacerlo tú mismo, siempre puedes encontrar un luthier experimentado que estará encantado de ayudarte a sustituirla.

3. Obtener un nuevo juego de barras de acero

Una excelente forma de prolongar la vida útil de su kalimba es adquirir un nuevo juego de varillas de acero. Estas varillas están hechas de acero de calidad y tienen un sonido metálico más rico y brillante. Son más duraderas y pueden incluso durar años, dependiendo del uso que les des. Contar con un nuevo juego de varillas de acero puede alargar la vida de tu instrumento y permitirte utilizarlo durante más tiempo.

4. Utilice siempre agentes desmoldeantes adecuados

A algunos instrumentistas les gusta tener más control sobre sus sonidos. Añaden fricción o fuelles a las varillas para controlar su velocidad y tono musical. Eso está muy bien, pero ten en cuenta que si las utilizas, debes tener cuidado de quitar cualquier fricción o fuelle cuando no estés tocando. Pueden acumularse con el tiempo y dañar el instrumento. Asegúrate de quitar todas las fricciones y fuelles después de cada uso y guárdalos en un lugar seguro para evitar perderlos.

5. Guarda tu kalimba cuando no la uses y utiliza siempre una funda protectora.

Cuando no utilices la kalimba, asegúrate de guardarla en un lugar limpio y seco, y lo mejor es que utilices una funda para protegerla del polvo y la suciedad. Las fundas también son muy útiles si tienes que transportar tu kalimba, ya que la protegen de golpes y caídas y pueden ayudar a prolongar su vida útil. Lo último que tienes que hacer es tocar bien tu kalimba. Procura ser cauto y cuidadoso con el instrumento y no forzar demasiado las varillas, lo que podría provocar tensiones y roturas.

Conclusión

Siguiendo estos consejos, podrás cuidar adecuadamente tu kalimba para que dure mucho tiempo. Las varillas de acero son más duras